Escalera de vecinos y crisis
La primera experiencia política seria de cualquier individuo es la vida en pareja, como es sabido. Y la segunda, inevitablemente, es la que tiene que ver con nuestra condición de propietarios de un piso en una escalera de vecinos, siempre y cuando uno more en una vivienda de este tipo, y no en un castillo, una masía, una torre con piscina o una casa adosada, habitualmente con perro. Las reuniones de cualquier escalera de vecinos –¡se denominan comunidades, como las autonomías!– son un ejercicio político de los más difíciles, complejos y embrollados que la vida …














