Rajoy, volver a 1979
En una reciente cena con profesionales barceloneses interesados por los asuntos públicos, alguien me preguntó cómo gobernaría Mariano Rajoy, de quien sabemos más los espesos silencios que cualquier otra cosa. Con todas las cautelas que corresponden y sin querer ser futurólogo, respondí que el líder del PP será un presidente dedicado a no parecerse a Zapatero y ocupado, sobre todo, en no ser confundido con Aznar, el hombre que lo designó. De hecho, el aznarismo irredento y resentido, aliado con la trinchera más feroz de la derecha mediática, hizo todo lo posible para que Rajoy …














